Una Propuesta de Investigación sobre la Evaluación de la Efectividad del Brain Score y de la Terapia Fascio-Craneosacral para Neonatos
Tuesday, January 13, 2009
Dr. Barry Gillespie
Resumen
Esta
propuesta investiga la utilidad del Brain
Score y la terapia fascio-craneosacral para recién nacidos. Utilizaremos metodología
sólida de investigación para medir la reproducibilidad y fiabilidad en la valoración
de la neurofisiología neonatal y la efectividad de la terapia fascio-craneosacral
en recién nacidos y futuras madres para reducir significativamente la
incidencia de muchos padecimientos pediátricos crónicos.
La hipótesis primaria establece que
el traumatismo ocurrido durante el período fetal y al alumbramiento puede
causar rigidez de los tejidos, dañar la neurofisiología y sembrar las semillas de
enfermedades crónicas en niños. De la manera en la que los genes imprimen
rasgos físicos al momento de la concepción, un traumatismo sin tratamiento
puede también marcar a los recién nacidos con padecimientos crónicos de por
vida. Debido a que la experiencia clínica ha mostrado que la terapia fascio-craneosacral
es efectiva para los niños en todas las etapas de su desarrollo, así como para los
infantes con estos padecimientos crónicos, el paso más lógico a través del
razonamiento inductivo es proponer métodos de investigación para analizar la
práctica del Brain Score y la terapia
fascio-craneosacral para los neonatos.
Si el Brain Score comprueba ser una prueba reproducible y fiable,
alertará a los neonatólogos en los productos riesgo e indicará terapia fascio-craneosacral
para mejorar la neurofisiología. Pretendemos probar la hipótesis primaria demostrando
que el tratamiento en recién nacidos para mitigar nueve meses de traumatismo
ocurrido durante el período fetal y al alumbramiento reduce significativamente
la incidencia de quince padecimientos comunes en niños.
La hipótesis secundaria establece que
las madres pueden transmitir a sus recién nacidos traumatismo a través de sus
propios patrones fascio-craneosacrales de tensión durante el período fetal y al
alumbramiento para eventualmente causar enfermedades pediátricas. Pretendemos
probar que la terapia fascio-craneosacral preventiva para futuras madres tiene
un efecto considerablemente positivo en la neurofisiología neonatal, reduciendo
así la incidencia de futuros padecimientos pediátricos.
Introducción
Esta
propuesta de investigación examina la utilidad del Brain Score y la terapia fascio-craneosacral para recién nacidos.
Utilizaremos metodología sólida de investigación para medir la reproducibilidad
y fiabilidad del Brain Score en la
valoración de la neurofisiología neonatal y la efectividad de la terapia fascio-craneosacral
en recién nacidos y futuras madres para reducir significativamente la
incidencia de muchos padecimientos pediátricos crónicos.
La
hipótesis principal establece que el traumatismo ocurrido durante el período
fetal y al alumbramiento puede causar rigidez de los tejidos, dañar la
neurofisiología y sembrar las semillas de enfermedades crónicas en niños. Así
como los genes imprimen rasgos físicos al momento de la concepción, un
traumatismo sin tratamiento puede también marcar a los recién nacidos con
padecimientos crónicos de por vida. Debido a que la experiencia clínica ha mostrado
que la terapia fascio-craneosacral es efectiva para los niños y bebés de todas
las edades con estos padecimientos crónicos, el paso más lógico a través de
razonamiento inductivo es proponer métodos de investigación para analizar la
práctica del Brain Score y la terapia
fascio-craneosacral para los neonatos.
Hemos observado cuidadosamente que
un sistema fascio-craneosacral restringido en niños parece ser patognomónico de un amplio espectro de
enfermedades neurofisiológicas. Evaluamos y tratamos a niños con padecimientos
que abarcan desde la manifestaciónextrema de una grave lesión cerebral que incluye el autismo, la parálisis
cerebral y la epilepsia, a enfermedades del sistema nervioso menos severas
tales como el TDAH, estrabismo, trastornos de lectura (dislexia) y de lenguaje,
hasta las afecciones pediátricas más comunes como asma, dolor de oído, cólico,
reflujo esofágico, dolor de cabeza, rinitis, dolor de cuello y escoliosis.1
Si
el Brain Score comprueba ser una
prueba reproducible y fiable, alertará a neonatologos de los productos en
riesgo e indicará terapia fascio-craneosacral para mejorar la neurofisiología.
Pretendemos probar la hipótesis principal demostrando que el tratamiento de
recién nacidos para mitigar nueve meses de traumatismo ocurrido durante el
período fetal y al alumbramiento reduce significativamente la incidencia de
quince padecimientos comunes en niños.
La
hipótesis secundaria establece que las madres pueden transmitir traumatismo a
través de sus propios patrones fascio-craneosacrales de tensión a sus recién
nacidos durante el período fetal y al alumbramiento para eventualmente causar enfermedades
pediátricas. Pretendemos probar que la terapia fascio-craneosacral preventiva
para futuras madres tiene un efecto considerablemente positivo en la
neurofisiología neonatal, reduciendo así la incidencia de futuros padecimientos
pediátricos.
Definición del problema
Niños con estos quince padecimientos señalados
anteriormente quedan fuera del sistema global de atención médica actual debido
a la falta de una evaluación y tratamiento efectivo del sistema nervioso
central al momento de nacer. El puntaje Apgar es la norma probada a través del
tiempo para medir de inmediato los signos vitales (color de piel, ritmo
cardiaco, irritabilidad de reflejo, respiración y tono muscular) para salvar
una vida, pero carece de parámetros efectivos para valorar la neurofisiología
neonatal. Este criterio importante puede dictar firmemente la calidad de la
vida de uno.
Puesto que nadie actualmente o en el futuro
previsible puede controlar totalmente el traumatismo ocurrido durante el
período fetal y al alumbramiento, proponemos investigar la evaluación del
método del Brain Score y la terapia fascio-craneosacral.
Aunque nadie puede predecir con precisión quien va a contraer cualquiera de
estos quince padecimientos, un recién nacido con un Brain Score bajo puede ser significativamente más propenso. Con un
tratamiento modificador a temprana edad, este niño puede recuperar la neurofisiología
normal, prevenir algún(as) afección(es) en la niñez y llegar a ser un adulto
más saludable. Su habilidad para pensar, enfocarse, concentrarse y luchar por
lo que quiera también puede mejorar notablemente para crear una vida más plena
y más feliz.
Una interrogante aún más intrigante explora si los
patrones de tensión fascio-craneosacral derivados de la madre pueden causar padecimientos
crónicos a su hijo. En lugar de heredar genéticamente la enfermedad de su
madre… ¿puede un niño heredarla estructuralmente? En el caso de que el método
de Brain Score pruebe ser
científicamente válido, proporcionará los procedimientos de valoración y
tratamiento neurológico faltantes para ayudar a madres y neonatos reduciendo de
manera significativa a nivel mundial la incidencia de muchas enfermedades
comunes.
Revisión de
literatura
Por más de cien años, la profesión
osteópata craneal ha reconocido la relación entre traumatismo al nacimiento y
muchas de las enfermedades mencionadas anteriormente.2 En 1899,
William Sutherland D.O. [Médico Osteópata]
fue pioneroen el área al descubrir un modelo
mecánico que involucra la “respiración” leve del cerebro y el movimiento del
hueso craneal.3
En
1902, Andrew Still D.O., el fundador de la osteopatía, declaró que “el líquido
cefalorraquídeo es el elemento más altamente conocido que contiene el cuerpo
humano y que a menos de que el cerebro lo provea en abundancia, el cuerpo
conservará un mal estado físico.”4 Al término de la carrera de
Sutherland en los 50’s su modelo cambió a uno de potencia indirecta del liquido
cefalorraquídeo donde el “Aliento de Vida” era el motor primario del sistema.5,
6
Beryl Arbuckle D.O. en 1948 discutió
el aspecto craneal implicando emergencias de los recién nacidos. 7 En
1954, también reportó los efectos de las fuerzas uterinas en el sistema craneosacral
del feto.8 En 1966, en un estudio de 1250 recién nacidos, Viola
Frymann D.O. encontró que aproximadamente el 90% de los neonatos tenían
restricciones craneosacrales: únicamente el 10% tenían movilidad craneosacral
normal.9 Este estudio mostró la conexión entre el traumatismo
ocurrido durante el período fetal y al alumbramiento y la función del sistema
nervioso central en un gran número de nacimientos. También recomendó un estudio
de largo plazo, dando seguimiento a los niños en su adolescencia.
Rachel Woods D.O., en 1973, enfatizó
la importancia de la manipulación osteópata para mitigar los efectos del traumatismo
al nacimiento para recién nacidos y madres.10 En 1976, la Dra.
Frymann recomendó tratamiento osteópata en la infancia para prevenir problemas
de aprendizaje.11 Ese año, HaroldMagoun Sr. D.O. también reportó numerosos informes de casos pediátricos
positivos con muchas de las enfermedades previamente mencionadas, en su libro
de texto clásico de osteopatía craneal.12 En 1983, John Upledger D.O. discutió
como se solucionaron de manera exitosa muchos padecimientos crónicos en niños
por medio de terapia craneosacral.13
De
acuerdo con John Barnes, P.T. [Terapéuta
Físico], el componente fascial del sistema craneosacral consiste en una red
de tejido conectivo que se entrevera y se funde con cada una de las células
estructurales incluyendo nervios, músculos, vasos sanguíneos y linfáticos,
órganos y huesos y conecta todo en el cuerpo.14 Además definió que
la fascia tiene tres capas anatómicas: la capa subcutánea por debajo de la
epidermis, la capa más profunda intercalada con las estructuras de arriba, y la
aún más profunda como la duramadre del sistema craneosacral.14
Barnes
descubrió en los 70s que el traumatismo al cuerpo tensaba el sistema fascial,
causando muchos síntomas y padecimientos diferentes.14 Estos
patrones de tensión pueden jalar en cualquier lugar del cuerpo, incluyendo, de
manera más importante, las estructuras craneales, mandíbula y sacro hasta 900
kilos por pulgada cuadrada.15 Las restricciones fasciales pueden
tener especialmente un efecto deletéreo en el pequeño cuerpo del vulnerable
recién nacido.
El sistema fascio-craneosacral
El liquido cefalorraquídeo es el
fluido vital del sistema fascio-craneosacral, una integración de los
componentes craneosacrales y del tejido conectivo.16 Este líquido
inicia su recorrido en el plexo coroideo de los ventrículos, fluctúa suavemente
por el sistema craneosacral y fluye por dentro de las vainas nerviosas17 del cráneo
y de la espina saliendo hacia billones de pequeños túbulos de colágeno del
componente fascial del cuerpo.18 Investigadores han confirmado este
sistema fascio-craneosacral unificado al descubrir líquido cefalorraquídeo en
los túbulos de colágeno sorprendentemente sin la presencia de sustancia
fundamental ordinaria, sangre o linfa.19
El sistema linfático regresa este
líquido al sistema venoso y al hígado, corazón y pulmones. La sangre oxigenada
entonces fluye del corazón, a través de la aorta y arterias carótidas, a la barrera
hematoencefálica del plexo coroideo. El exudado sanguíneose filtra a través de las uniones estrechas
de la pared de células endoteliales y astrocitos de los capilares para formar
el líquido cefalorraquídeo en los ventrículos y así completar el ciclo.
Puesto
que los sistemas del cuerpo de la mayoría de los neonatos son saludables, los
factores más importantes para un sistema fascio-craneosacral que funciona bien
son el cerebro expandiéndose y contrayéndose o “respirando” para bombear el
líquido y que la red fascial completa esté abierta para que el líquido fluya
sin impedimentos.16 Es indispensable un sistema fascial sano sin
restricciones para el intercambio celular apropiado de nutrientes y desechos.20
Como ejemplos, el traumatismo al nacimiento puede afectar desfavorablemente la
movilidad del cerebro del infante así mismo, las vacunas intramusculares de la
infancia pueden provocar una restricción fascial considerable.16
Creemos que la calidad del flujo del liquido cefalorraquídeo en el sistema fascio-craneosacral
puede ser la clave que abra la respuesta a muchos padecimientos pediátricos.16
La cualidad distintiva de la red
fascial es que ésta puede conservar de por vida todos los siguientes
traumatismos ocurridos durante el período fetal y al alumbramiento: una
posición fetal confinada por meses, un embarazo múltiple que crea una
escasez de espacio, un parto pélvico, el cráneo encajado y retenido en la
pelvis por un tiempo extenso, trabajo de parto prolongado, proceso giratorio
bajo compresióna través del canal vaginal, un
alumbramiento con fórceps, un alumbramiento asistido con ventosa,12
una cesárea, una circular del cordón umbilical, un cordón umbilical anudado y un
retraso inicial en la respiración. El nacimiento puede ser la experiencia más
desafiante de la vida humana.
La terapia neonatal fascio-craneosacral
puede ayudar al pequeño cuerpo para que libere la tensión de estos traumas
individualmente, como si fuera pelar las capas de una cebolla1, para
ayudar a recuperar la neurofisiología normal y prevenir una vida de
sufrimiento. Las emociones pueden salir a flote en niños y adultos en sus
conexión de mente-cuerpo, pero la única inquietud para los recién nacidos puede
ser el aspecto físico de la gestación y nacimiento. Afortunadamente, ellos
tienen una cebolla muy pequeña.
El sistema fascio-craneosacral puede
estar significativamente más afectado en adultos debido a una vida de
traumatismos recordados y olvidados y a los factores tóxicos de estilos de vida
de la cultura occidental. Restricción de la movilidad craneosacral, obstrucción
de las vainas nerviosas craneales y espinales, una red fascial rígida, un
sistema linfático obstruido, un hígado enfermo, un corazón congestionado,
pulmones dañados y/o arterias endurecidas y estrechas pueden disminuir la
función del sistema completo. Así pues, un resultado mejor y más rápido sería
anticipado con los recién nacidos.
Metodología de la investigación
La primera etapa de investigación
pondrá a prueba la reproductibilidad/fiabilidad del Brain Score y luego la fiabilidad de la combinación del método de Brain Score y la terapia fascio-craneosacral
con un grupo de neonatos y profesionales de parto. Si esta prueba demuestra que
el Brain Score es una herramienta de
detección reproducible y que la terapia fascio-craneosacral incrementa el Brain Score de manera confiable, la
segunda etapa examinará si este método pude reducir significativamente la
incidencia global de los siguientes quince padecimientos pediátricos: asma, dolor
de oído, dolor de cabeza, cólico, reflujo esofágico, dolor de cuello,
escoliosis, rinitis, estrabismo, TDAH, trastornos de lectura y de lenguaje,
autismo, parálisis cerebral y epilepsia.
De ser exitosa esta etapa,
la tercera etapa explorará el interesante concepto si la terapia fascio-craneosacral
para las futuras madres da como resultado un incremento en el Brain Score para los recién nacidos y
una respectiva disminución en la incidencia de estos padecimientos. ¿Tiene la
estructura física de la madre la clave para las enfermedades pediátricas
crónicas?
Los
siguientes principios generales aplicarán para cada una de las tres etapas.
Puesto que el Brain Score será una
prueba global de detección, las poblaciones de estudio incluirán madres
embarazadas y futuras madres de cinco continentes (América del Norte, América
del Sur, Europa, Asia y Australia.) Cada equipo de parto en el entorno de
hospital consistirá de cuando menos un medico, una enfermera y posiblemente una
partera, doula y/o terapeuta de masaje
Ellos/ellas participarán en
capacitación estandarizada en la aplicación del Brain Score y terapia fascio-craneosacral para neonatos y mujeres
de tal manera como para validar su uso y efectividad. El método Brain Score será registrado (en papel)
para cumplir con los requisitos de portabilidad de los diversos ambientes
clínicos.
La población de pacientes consistirá de mujeres con
edad para procrear hijos y mujeres embarazadas. Los profesionales de parto detectarán
a las mujeres para su posible participación en los protocolos. Siguiendo los
diagramas de flujo obtendrán consentimiento informado, revisarán los criterios
de inclusión y/o exclusión, recolectarán la historia clínica, llevarán a cabo
un reconocimiento físico, recabarán los signos vitales, revisarán medicamento
previo y simultáneo, analizarán experiencias adversas, realizarán terapia fascio-craneosacral
y proporcionarán tarjetas de reporte de la terapia. También presentarán a las
mujeres los riesgos y beneficios de la aplicación del Brain Score y tratamiento fascio-craneosacral para sus recién nacidos
y ellas mismas.
Etapa
uno: La fase inicial de investigación trata estas dos
interrogantes: Al examinar el parámetro de reproducibilidad/fiabilidad… ¿Tendrán
diferentes facilitadores pre y pos Puntajes
Cerebrales similares para el mismo neonato? ¿Con el factor tratamiento/fiabilidad,
mejorarán significativamente y consistentemente los Puntajes Cerebrales después de la terapia fascio-craneosacral?
La primera interrogante considera la
dependencia del doctor encargado de la técnica manual; el objetivo es
determinar la reproducibilidad del Brain
Score. En este estudio se incluirán cincuenta alumbramientos en cada uno de
los cinco continentes para un total de 250 alumbramientos. En cada parto dos o más
facilitadores realizaran el Brain Score
de manera independiente y se compararán sus resultados. Cuando hayan completado
como equipo la terapia fascio-craneosacral en los neonatos, cada persona
volverá a tomar el Brain Score y sus
resultados serán comparados de nuevo. Los resultados del análisis estadístico de
estas comparaciones determinarán la reproducibilidad y fiabilidad del Brain Score.
La
segunda interrogante más importante aborda la confiabilidad de la eficacia del método
de Brain Score, si la terapia fascio-craneosacral
mejora de manera significativa y consistente el Brain Score. El pre y pos tratamiento del Brain Score para los 250 neonatos anteriores se compararán
estadísticamente. Una mejora significativa y consistente del Brain Score después de la terapia
determinará el factor confiabilidad de este método.
Etapa
dos: La segunda fase aborda la interrogante más importante relativa a la
eficacia de este método en la prevención de enfermedades. ¿Puede el tratamiento
de Brain Score y terapia fascio-craneosacral
al nacimiento reducir significativamente la ocurrencia en niños para cada una
de los siguientes quince padecimientos: autismo, parálisis cerebral, epilepsia,
TDAH, asma, trastornos de lectura y de lenguaje, estrabismo, dolor de oído,
reflujo esofágico, dolor de cabeza, cólico, rinitis, dolor de cuello y
escoliosis? El objetivo será mostrar como a la edad de 10 años los niños tienen una mejora del resultado clínico de
cuando menos el 50% de la incidencia de cada padecimiento en el grupo del
método Brain Score en comparación con
el grupo de control que no recibió el tratamiento.
Para
obtener resultados significativos estadísticamente, participarán 10,000
neonatos, 2,000 de cada uno de los cinco continentes. Se requiere este tamaño
de muestra para hacer estadísticamente más significativas las enfermedades
menos comunes como parálisis cerebral (10/5,000), escoliosis (20/5,000),
autismo (35/5,000), estrabismo (50/5,000) y epilepsia (125/5,000). Los otros
diez padecimientos se encontrarán más comúnmente en la población mundial. Puede
que esta muestra parezca grande, pero sólo representa aproximadamente uno en
13,000 nacimientos globales por año natural. También se necesitará más personal
capacitado para parto de hospital en cada uno de los quince continentes. Los
recién nacidos se dividirán en dos grupos iguales:
Grupo
Uno: El grupo de control constará de 5,000 neonatos (1,000 de cada
continente), nacidos de manera convencional sin el uso del Brain Score y tratamiento fascio-craneosacral subsecuente al nacimiento.
Grupo
Dos: El grupo variable constará de 5,000 neonatos (1,000 de cada
continente), nacidos en la manera convencional pero también añadiendo al
momento de nacer el tratamiento de Brain
Score y terapia fascio-craneosacral. Se registrarán los Brain Scores iniciales y se continuará
el tratamiento hasta que el Brain Score
final alcance el rango de 6-8 puntos, dependiendo del puntaje inicial del parámetro
del cordón umbilical enredado y/o anudado. Si el cordón no está enredado en el
cuerpo o anudado, el objetivo final del Brain
Score será un 8. Si el cordón está enredado de manera holgada o anudado de
manera floja, el objetivo será un 7. Si el cordón está enredado de manera
apretada en el cuerpo o anudado fuertemente, el objetivo será un 6.
Los facilitadores darán terapia fascio-craneosacral
hasta por una semana para alcanzar el objetivo numérico específico. Ninguno de
los niños recibirá ningún tratamiento adicional durante la duración del
estudio.
Puesto que médicos diagnosticarán
cada uno de estos quince padecimientos hasta la edad de diez años, entonces se
contactarán a todos los padres o tutores en ambos grupos para registrar la
incidencia de enfermedad de su hijo por medio de un método de diagrama. Se
formularán quince preguntas pidiendo una respuesta sencilla de si/no. “¿Ha
padecido su hijo (cada uno de los quince padecimientos) durante su vida?” Los
resultados de las incidencias finales tabuladas determinarán estadísticamente
en una escala global la eficacia del Brain
Score y terapia fascio-craneosacral al nacimiento para reducir
significativamente el índice de estas enfermedades pediátricas importantes.
Etapa
tres: La tercera etapa aborda una interrogante muy intrigante. En el caso
de que la madre futura reciba terapia fascio-craneosacral antes de la
concepción y durante su embarazo, en caso necesario… ¿Ayudará el Brain Score significativamente a su
neonato, de tal manera que aminore la probabilidad de enfermedades crónicas
para éste(a)? ¿Pueden las tensiones fascio-craneosacrales de una mujer, debidas
a toda una vida de lesiones incluyendo su propio nacimiento, ser transmitidas a
su recién nacido durante los nueve meses de gestación y en el período de
alumbramiento causándole eventualmente al bebé padecimientos en su infancia?
Esta
etapa de investigación incluirá a 100 mujeres de cada continente con
intenciones de concebir, para un total de 500 mujeres. El grupo control de 250
mujeres no recibirá terapia fascio-craneosacral antes o después de la
concepción. El grupo variable de 250 mujeres recibirá terapia fascio-craneosacral
antes de la concepción y la terapia se suspenderá cuando hayan alcanzado el
ciclo de 100 segundos. Si tienen un episodio traumático tal como una caída o un
accidente automovilístico antes o durante su embarazo, las mujeres únicamente
tendrán terapia fascio-craneosacral hasta que regresen al ciclo de 100
segundos.
Los
facilitadores realizarán el Brain Score
en cada alumbramiento vaginal. El Brain
Score inicial de los neonatos del grupo de las madres que recibieron el tratamiento
será comparado con el Brain Score
inicial de los neonatos del grupo de las madres que no recibieron el
tratamiento. Resultados positivos estadísticamente significativos de este
comparativo indicarán si las madres pueden transmitir sus patrones de tensión fascio-craneosacral
y enfermedades crónicas a sus hijos.
Metodología del Brain
Score
El
Brain Score proporciona al
profesional de parto una valoración general y rápida de la neurofisiología
neonatal. Consiste de los siguientes cuatro parámetros: el cordón umbilical
enredado en el cuerpo o anudado, la forma de la cabeza, la duración del ciclo
cerebral y la duración del ciclo sacral. Médicos, enfermeros(as), terapistas,
parteras y doulas, todos ellos capacitados, pueden realizar el Brain Score directamente después del
puntaje Apgar final y otra vez después de haber completado dos sesiones de
terapia fascio-craneosacral para volver a evaluar al niño. Puesto que se pueden
presentar problemas del sistema nervioso central que requieran la unidad de
cuidado intensivo neonatal (UCIN) rápido después del nacimiento, el facilitador
debe llevar a cabo este método lo más pronto posible.
Profesionales pueden utilizar este
método a manera de rutina para nacimientos sanos en término. Los médicos que
atienden tendrían que utilizar su juicio clínico en cuanto su utilidad para
neonatos con los siguientes padecimientos médicos: prematuro, defectos
congénitos de nacimiento, traumatismo grave al nacimiento, asfixia al
nacimiento, síndrome de insuficiencia respiratoria y otras situaciones. Aún
cuando un neonato pueda tener aflicción física severa al nacer, su cura
decisiva puede depender de realmente reavivar su sistema nervioso central con
el método del Brain Score.
Puesto que son muchos los factores implicados
en la evaluación completa de la neurofisiología de un recién nacido, el Brain Score, igual que el puntaje Apgar,
es incompleto como prueba de detección. Pero en el momento crítico del nacimiento
proporciona rápidamente al profesional una valoración adecuada de la homeostasis
neurológica. Aunque puede tomar años de educación de especialidad y práctica
clínica el discernir los matices sutiles del sistema craneosacral, los
profesionales de parto han aprendido fácilmente como realizar el Brain Score. Si fuese necesario, más
adelante, un especialista médico puede evaluar completamente todo el sistema.
Palpar
el cerebro puede ser una habilidad dependiente del doctor encargado.21
Un facilitador puede sentir un ciclo de 18 segundos y la siguiente persona
puede palpar un ciclo de veintiséis segundos en el mismo recién nacido. Puesto
que los ciclos pueden variar de momento a momento a como diferentes manos estén
sosteniendo el cuerpo, el cronometraje preciso no es un factor crítico en el Brain
Score.
La
importancia del Brain Score es identificar
rápidamente tres grupos generales de neonatos.El primer grupo incluye a los
recién nacidos con puntajes bajos que tienen riesgo y que enfrentan una vida
desafiante sin el tratamiento fascio-craneosacral . El segundo grupo, el más
grande, incluye a los niños moderadamente restringidos quienes tienen
probabilidades de desarrollar algunas enfermedades pediátricas crónicas tales
como dolores de oído, asma, alergias, TDAH, trastornos de aprendizaje y dolores
de cabeza. El tercer grupo incluye a los recién nacidos más sanos con puntajes
más altos que únicamente necesitan algún ajuste menor de sus sistemas fascio-craneosacrales.
Los componentes del Brain Score
El
cordón umbilical enrollado en el cuerpo o anudado: El facilitador efectúa
esta valoración objetiva por medio de observación durante el alumbramiento.
Algunos bebés nacen con al cordón hecho nudo restringiendo el flujo de la
sangre. Algunos otros nacen con el cordón enrollado apretado muchas veces
alrededor del cuerpo; esto puede causar tensión fascial de hasta 900 kilos por
pulgada cuadrada que restringe toda la red fascio-craneosacral. La tensión en
el área crítica de la garganta puede inducir asfixia y cianosis y el equipo de
parto debe intervenir rápidamente para salvar sus vidas. Evaluamos y tratamos
niños con daño cerebral que no han tomado su primer respiro por hasta diez
minutos. La calidad de este primer respiro puede ser un factor importante en la
función decisiva del sistema fascio-craneosacral.
Una vez que los recién nacidos estén
medicamente estables, un Brain Score
limitado necesitará terapia fascio-craneosacral para liberar su tensión fascial
escondida del cuello que también está restringiendo la movilidad de su cerebro.
Esta presión puede afectar los tejidos blandos locales responsables de
deglución, habla y respiración y también puede comprimir el nervio vago (X), el
cual inerva los tejidos responsables de deglución, habla y respiración,
aminorando el ritmo del corazón y digestión. Por lo tanto, dos mecanismos
patológicos de la garganta por separado pueden traslaparse para causar la(s)
misma(s) enfermedad(es).
Las medidas de emergencia para
salvar a estos niños al nacer son indispensables y absolutamente imperativas.
Pero sin el Brain Score y terapia
inmediatamente después para descubrir y corregir su inadvertida tensión fascial
del cuello/nervio vago (X), padecimientos tales como asma, defectos de
lenguaje, reflujo, trastornos de la deglución y gastritis pueden asediar a
estos niños toda sus vidas.
La forma de la cabeza: El
facilitador puede observar y luego palpar por unos pocos segundos la forma del
cráneo. No deberá tomarse minutos para meditar sobre el componente más
subjetivo del Brain Score. Él/Ella
debe determinar la forma de la cabeza como su primera impresión clínica y
rápidamente seguir adelante para medir el ciclo del cerebro.
La cabeza necesita ser lo más
simétrica posible para crear el ambiente más favorable para una excelente
neurofisiología. La base craneal, formada por los huesos occipital, esfenoides
y temporal, requiere abertura. Este factor de expansiónpermite la movilidad del cerebro y de los veinticuatro nervios así como
de la duramadre que lo recubre para pasar fisiológicamente sin restringirse a
través de sus fisuras y orificios respectivos en la base craneal. El líquido
cefalorraquídeo puede entonces fluir sin obstrucciones por compresión a los
pequeños túbulos de colágeno del sistema fascial de la cabeza y el cuello.
Muchos neonatos tienen una asimetría
imperceptible pero que se puede palpar donde los huesos de un lado del cráneo
están rotados internamente o centralmente y los huesos en el otro lado están
rotados externamente o lateralmente. Los huesos faciales más pequeños que
forman los ojos, senos nasales y quijadas generalmente obedecen el mismo patrón
distorsionado en la palpación. Menos común, los huesos pueden estar rotados de
manera bilateral, interna o externa.
Debido a su necesidad de traslaparse
para pasar por el canal de nacimiento, los huesos fetales grandes del cráneo
son compuestos inicialmente de cartílago maleable y tejido membranoso. Si una
pelvis materna estrechatiene encajada la cabeza
fetal por un tiempo prolongado o si los médicos utilizan fórceps o succión de
ventosa para asistir el alumbramiento, los neonatos pueden presentar cráneos
deformados agudamente, cabezas en forma de cono, o hematomas superficiales. Médicos
y terapistas, que pueden no estar conscientes de los peligros de restringir la
movilidad del cerebro, pueden fabricar casquetes para
ayudar a sus cráneos a recuperar su simetría normal.
Después de la primera sesión de
terapia fascio-craneosacral, los huesos distorsionados más grandes del cerebro
con orillas suaves y redondeadas así como fontanelas abiertas de tejido
conectivo pueden cambiar a una posición más libre y balanceada. La simetría
llega a ser mucho más difícil de lograr para los pacientes adultos, debido a
que los huesos osificados ya están crecidos totalmente con fontanelas cerradas
y suturas con orillas dentadas, las cuales se forman a la edad de los cinco o
seis años. Para reforzar la importancia crítica del tratamiento al momento del
nacimiento, cinco minutos de terapia con un recién nacido pueden ser
significativamente más correctivos que cinco horas de terapia con un adulto.
.El ciclo cerebral: El ciclo
cerebral es la cantidad total de segundos en la que el cerebro se mueve
inherentemente en una fase de expansión y una fase de contracción. El
facilitador puede cronometrar este parámetro objetivo con sus manos al lado de
la cabeza del recién nacido y sumar las dos fases juntas para formar la medida
del ciclo cerebral. Se espera que un recién nacido sano tenga un ciclo cerebral
de cien segundos (cincuenta segundos de expansión de cerebro y cincuenta
segundos de contracción) o más. Empíricamente, hemos descubierto que el mayor
tiempo que el cerebro “respira”, lo mejor que funciona el sistema nervioso
central.
Seis parámetros craneales definen de
manera eficaz la calidad de la movilidad del cerebro. La amplitud o la
respiración del movimiento, la velocidad del movimiento y la aceleración de una
posición final de ciclo son factores importantes. El movimiento debe ser suave
y no lento o presionado, y los hemisferios del cerebro necesitan estarse
moviendo en sincronía. Finalmente,
si el facilitador aplica un poco de presión media al cráneo, los hemisferios
deben de tener el poder inherente para moverse tranquilamente. En la manera en
la que el facilitador ayude a liberar la tensión del tejido blando en la
duramadre y fascia circundantes, todos estos aspectos pueden mejorar
dramáticamente en la medida en la que el cerebro se expande y contrae en ciclos
más largos.
En la práctica fascio-craneosacral,
seguido surge el cuestionamiento sobre la duración apropiada de un ciclo
cerebral “normal”. Los investigadores no han determinado un valor específico
por edad, sexo, raza u otro criterio. El ciclo puede variar clínicamente de
persona a persona y de momento a momento a como el sistema nervioso central
reacciona a los ambientes internos y externos del cuerpo.
Al término de la terapia, el
objetivo es que el ciclo cerebral del neonato sea de cien segundos o más. Liem
y otros han reportado recientemente ciclos cerebrales de adultos en el rango de
trescientos segundos.22 Clínicamente hemos registrado en niños y
adultos ciclos cerebrales de hasta mil ochenta segundos o diez y ocho minutos,
nueve minutos en expansión del cerebro y nueve minutos en contracción del
cerebro. La investigación explicará esta área fascinante en su momento.
Con nuestra experiencia en el área de
niños con lesiones cerebrales, hemos llegado a anticipar un ciclo cerebral de
cero segundos para niños con autismo, parálisis cerebral y epilepsia que no hayan
sido tratados. Si asumimos que este ciclo de cero segundos estaba presente al
nacimiento debido a una lesión cerebral específica, el beneficio excepcional
del método del Brain Score es que la
habilidad del cuerpo para curarse eficazmente puede iniciar inmediatamente.
Un
ciclo cerebral de cero segundos puede indicar que los niños no únicamente pueden
estar predispuestos a un riesgo neurológico serio, pero mucho más comúnmente a susceptibilidada otros padecimientos pediátricos tales como cólico,
reflujo esofágico y asma. Por lo tanto, un ciclo de cero no necesariamente lleva a los muy pocos niños quienes pueden
desarrollar autismo, parálisis cerebral y/o epilepsia. Cada componente del
puntaje y del Brain Score mismo no
tiene valor de diagnostico; únicamente un médico puede identificar la
naturaleza verdadera de la enfermedad en un niño después de una cuidadosa
evaluación de muchos otros factores.
Para niños con padecimientos menos
graves tales como TDAH, estrabismo y trastornos de lectura (dislexia) y lenguaje,
puede haber un minúsculo movimiento de cerebro con un ciclo cerebral de cero a cuatro
segundos. Niños con padecimientos más comunes tales como asma, dolor de oído,
dolor de cabeza, rinitis, reflujo esofágico, dolor de cuello, cólico y
escoliosis pueden tener mayor movilidad cerebral, pero estar todavía abajo del
marcador de diez segundos. Estas reglas son únicamente directrices generales:asimismo los valores del ciclo cerebral pueden variar
porque muchos niños también pueden tener más de una enfermedad.
El ciclo sacral: Sosteniendo
el sacro, el facilitador cronometra objetivamente el ciclo sacral en segundos
sumando las fases de la flexión (expansión del cerebro) y la extensión
(contracción del cerebro). Se espera que un recién nacido sano tenga un ciclo
sacral de cien segundos (cincuenta segundos en flexión y cincuenta segundos en
extensión) o más.
En
un sistema craneosacral el sacro se mueve en sincronía con el cerebro por el
tubo dural, el cual rodea la médula espinal y se desliza aproximadamente diez
milímetros en un adulto. Este tubo no debe tener restricción para una movilidad
craneosacral óptima. La movilidad sacral es un factor crucial en salud neonatal
porque la tensión pélvica fascio-craneosacral puede más tarde contribuir a
cólico, dolor abdominal, constipación, enuresis nocturna y cuestiones
reproductivas.
Puesto que la fascia del cuerpo está
interconectada, tensión en una parte distante puede causar síntomas en otro
lugar afectando la neurofisiología normal. Ésta es una manera diferente de
pensar acerca de la causa de síntomas y enfermedades. Por lo tanto, el
traumatismo a la fascia pélvica ocurrido durante el período fetal y/o al alumbramiento
puede disminuir el ciclo sacral neonatal, el cual puede crear un arrastre por
el tubo dural, restringir la movilidad del cerebro y al tiempo causar
padecimiento(s) pediátrico(s).
Tabla del Brain
Score
4 Componentes
Valor
de 0 puntos
Valor
de 1 punto
Valor de 2 puntos
El cordón umbilical
Fuertemente
Enredado/anudado
Holgadamente
Enredado/anudado
No enredado/no anudado
La forma de la cabeza
Distorsión severa
Distorsión moderada
Sin distorsión
El ciclo cerebral
Menor de 10 segundos
10-99 segundos
100 segundos o más
El ciclo sacral
Menor de 10 segundos
10-99 segundos
100 segundos o más
Similar
al método Apgar, el facilitador mide el Brain
Score de 0-8 puntos, siendo cero el peor puntaje y 8 el mejor puntaje. Cada
uno de los cuatro componentes tiene un valor de puntos de cero, uno y dos. El
valor de cero puntos indica un problema serio, el valor de un punto un problema
moderado y el valor de dos puntos una buena neurofisiología. Al evaluar cada
uno de los cuatro componentes, el facilitador suma todos los valores de puntos
para formular el Brain Score.
Si el cordón umbilical está enredado
apretado alrededor del cuerpo indicando tensión fascial o hecho nudo indicando
padecimientos de flujo de sangre/cardiacos, el facilitador otorga un valor de
cero puntos. El cordón enredado de manera holgada alrededor del cuerpo o el
cordón anudado de manera floja significa una posibilidad de traumatismo e indica
un valor de un punto. Un cordón sin enredar y sin nudos denota estar libre de
traumatismo y un valor de dos puntos
Si la forma de la cabeza está
severamente distorsionada en la visualización/palpación, como una cabeza en
forma de cono por un parto asistido por ventosa o una cabeza asimétrica ladeada
debido a un alumbramiento difícil con fórceps, el facilitador anota un valor de
cero puntos. Un cráneo moderadamente distorsionado en la palpación, la cual
puede denotar una función cerebral que ha sido afectada debido a la posición
craneal ligeramente asimétrica de rotación interna y externa, otorga un valor
de un punto. Una cabeza simétrica sin distorsión indica un valor normal de dos
puntos. A como el facilitador palpe muchas cabezas, este parámetro subjetivo
llegará a ser más objetivo.
Los valores de puntos del ciclo
cerebral y sacral dependen del número de segundos de cada ciclo. Un traumatismo
puede crear un ciclo más bajo indicando una función dañada del sistema nervioso
central. Un ciclo problemático de menos de diez segundos o de un dígito denota
un valor de cero puntos para cada componente. Un ciclo moderadamente
restringido que cae entre los diez y noventa y nueve segundos o con dos dígitos
registra un valor de un punto para cada componente. Un buen ciclo de cien
segundos o más o con tres dígitos indica un valor de dos puntos para cada
componente.
Como punto de referencia estadístico
en su estudio de 1966 involucrando 1,250 neonatos, la Dra. Frymann descubrió
que aproximadamente un diez por ciento de los recién nacidos tenía buena salud
craneosacral, aproximadamente el ochenta por ciento tenía patrones de tensión
craneosacral moderada y como el diez por ciento tenía restricción craneosacral
severa.9 Si se extrapolan esos porcentajes a la población neonatal
mundial, se esperaría que los valores de Brain
Score formen una curva en forma de campana con la mayoría de los recién nacidos cayendo en el rango de puntos
medio del ochenta por ciento involucrado
moderadamente. El otro veinte por ciento estaría dividido en partes iguales con
puntajes buenos y puntajes bajos en ambas puntas de la curva.
La interpretación clínica del Brain Score indica la predisposición del
niño para enfermedad potencial y por lo tanto la necesidad de terapia fascio-craneosacral
: algunos ajustes leves en el rango bueno del 7-8, más ayuda en el rango
restringido moderadamente del 4-6, y mucho tratamiento en el rango seriamente
restringido del 0-3. El objetivo terapéutico sería un Brain Score final en el rango del 6-8, dependiendo del estatus
original del cordón umbilical.
El sentido común indicaría que entre
más bajo el valor del Brain Score, la
mayor posibilidad de una lesión cerebral del neonato. Los padres no se darían
cuenta de los primeros síntomas de una lesión hasta ya más adelante cuando el
niño no esté alcanzando sus objetivos neurológicos. Asumiendo que los padres
instituyen factores saludables de vida al nacer, anticipamos que con la terapia,
el bienestar a largo plazo de todos los recién nacidos sin lesión cerebral
sería excelente.
El significado clínico del Brain Score
En
esta hipótesis, el Brain Score actúa
como una luz de alerta para monitorear la función inicial del sistema nervioso
central y un precursorpara
ordenar corrección fascio-craneosacral. Un infante con puntaje bajo sin
tratamiento puede estar más propenso a contraer muchas enfermedades crónicas
que pueden iniciar en la niñez y durar toda la vida.
Como
un ejemplo clínico, tomamos a un muchacho hipotético, nacido de una mujer
nulípara en algún lugar del mundo en estos días. Tiene un desarrollo fetal, trabajo
de parto y también el alumbramiento normales, puntajes Apgar estupendos en el
rango de 8-10 y aspecto saludable, pero su salud neurológica, calidad de vida y
habilidad para alcanzar su pleno desarrollo puede estar gravemente en peligro
con un Brain Score de dos y sin nadie
presente para administrarle terapia fascio-craneosacral .
Una
latente tensión meníngea de traumatismo ocurrido durante el periodo fetal y/o
al alumbramiento puede haber creado presión física en áreas especificas de su
cerebro y/o pares craneales (I-XII) Esta rigidez dural puede haber dañado la
actividad funcional normal del cerebro y la habilidad de bombeo; esto afecta el
flujo del nutritivo líquido cefalorraquídeo a través del cerebro y médula
espinal hacia abajo hasta las vainas nerviosas del cráneo y espina y terminar
en las fibras de colágeno. Es necesario realizar terapia en el momento del nacimiento,
puesto que el paso del tiempo puede causar daño irreparable. 12
Esta
lesión física también puede haber traumatizado toda su red fascio-cranosacral del
cuerpo, posiblemente obstruyendoeste sistema de
líquido cefalorraquídeo y causando indirectamente rigidez adicional a sus
componentes craneales, del tubo dural y sacrales. Los efectos acumulados de
este traumatismo sin resolver, al tiempo pueden salir a relucir debido al mal
funcionamiento de sus pares craneales y cerebro en el siguiente escenario de la
niñez.
Padecimientos por compresión de los pares craneales
Probablemente
pronto tenga problemas de succión de recién nacido debido a la presión en la
base del occipucio superior al foramen magnum (hipogloso XII) afectando la
función motora de su lengua. Puede que tenga cólico los primeros meses de su vida
debido a la presión ósea entre el occipucio y hueso temporal en su foramen yugular
(vago X) creando problemas digestivos y/o restricción sacral causando tensión
fascial en su cavidad abdominal, la cual puede traer constipación y futura
enuresis nocturna.
Si
esta misma presión fascial se extiende superiormente dentro de su canal
alimenticio, los médicos pueden diagnosticarlo como reflujo esofágico. En
situaciones extremas él también puede tener tortícolis (espinal o accesorio XI)
con su cabeza ladeada hacía el músculo esternomastoideo o pérdida de la visión
(óptico II) debido a presión de la duramadre en los nervios del canal óptico
del hueso esfenoidal.
Comúnmente
suelen ocurrir dolores de oídos antes del año de edad debido a la mala
alineación/restricción del hueso temporal y la tensión fascial del cuello
jalando ese hueso (vestíbulo-coclear VIII), resultando una obstrucción de la
trompa de Eustaquio o ductos auditivos que normalmente permiten el drenaje de
fluido a los senos paranasales y ésta puede permitir la incubación de bacteria
dañina en sus oídos medios. La presión en estos espacios confinados puede
llevar a infecciones crónicas del oído, daño en el yunque, estribo y martillo
causando pérdida del oído, y trastornos internos que causen vértigo. Los cirujanos
pueden realizar una miringotomía para permitir el drenaje adecuado de la
infección.
Entre
el año y los tres años puede contraer estrabismo (motor ocular III, troclear IV
y abdúcenos VI) debido a traumatismo de la fascia implicando tensión fascial en
uno o más de los seis músculos principales del globo ocular (superior recto,
lateral recto, inferior recto, medio recto, superior oblicuo e inferior
oblicuo) y la fascia orbital restante. Mala alineación y restricción de los
siete huesos de su ojo (frontal, zigomático, maxilar, lacrimal, etmoidal,
palatino y esfenoides) puede causar neuropatía involucrando uno o más de estos
tres nervios de losmúsculos de los
ojos.
Para los cuatro años de edad puede que
desarrolle trastornos de deglución (glosofaríngeo IX), gusto (facial VII),
lenguaje (vago X e hipogloso XII) y asma, irregularidades cardiacas y
peristalsis hiperactiva (todos vago X) debido a tensión fascial del cráneo y la
garganta. Actualmente el modelo médico puede considerar todos los padecimientos
mencionados anteriormente como padecimientos de “rutina” para niños cuya única
esperanza de mejora natural es que “se les quite al crecer”.
Más tarde un médico le puede
diagnosticar TDAH, dolores de cabeza (trigémino V) y dislexia cuando su maestra
de primer año diga que no puede sentarse quieto, enfocarse, concentrarse y
leer/comprender bien en la escuela. Tensión fascial y falta de alineación en
sus huesos maxilar, etmoides, vómer y turbinado inferior puede causar rinitis
(olfatorio I) más adelante en la primaria.
En la manera en que su sistema
craneosacral adquiere rigidez debido a
los típicos traumatismos de la infancia, pueden desarrollarse dolores de cuello
y/o escoliosis. La duramadre tensada contra los huesos parietales puede comprimir
las arterias meníngeas medias causando migrañas (trigémino V) al apretar y rechinarsus dientes mientras duerme.
Puede que haya desarrollado una protrusión
lingual (hipogloso XII) debido a su problema congénito de succión sin corregir.
Al paso de los años esto ha atravesado por la fase de trastorno de lenguaje y
se ha manifestado en una maloclusión dental en la manera en la medida en que la
fuerza de su lengua poderosa, utilizada para tragar, aproximadamente 2,000
veces al día, separa sus dientes anteriores permanentes.
Si
se comienza a corregir esta maloclusión con tratamiento ortodontista de bandas,
arcos de alambre, elásticos y posiblemente casquete, su sistema fascial completo
puede tensarse aún más hasta un ciclo cerebral de cero debido a la nueva
presión dental. Cuando sus huesos maxilares no puedan expandirse o contraerse,
los huesos etmoidal, vómer y esfenoidal pueden empezar a restringir, creando un
efecto de dominó tensando todo el sistema fascio-craneosacral .
A como el
ortodontista continua aplicando estas fuerzas dentales en cada sesión por dos o
tres años, los efectos neurofisiológicos en su cerebro pueden ser profundosiniciando o empeorando cualquiera de los
padecimientos mencionados previamente. Mucha gente desconoce que la atención
dental como limpieza de dientes, obturaciones, endodoncias y extracciones,
pueden alterar dramáticamente la función cerebral.
Después de haber completado un
tratamiento ortodóntico activo, puede que también utilice un retenedor maxilar,
el cual puede continuar restringiendo su sistema fascio-craneosacral. Si el
ortodontista no ha abordado la causa original de su protrusión lingual, los
dientes pueden reincidir después de la terapia necesitando más tratamiento,
para la consternación financiera de sus padres.
En
resumen, el estatus neurofisiológico del niño puede dictar la calidad de su
vida. Si al nacimiento, un facilitador hubiera tomado su Brain Score para implementar terapia craneofasicial, así como
profesionales hubieran iniciado atención terapéutica a los primeros signos de
un problema neurológico, el resultado hubiera sido una mejor calidad de vida
para él y su familia.
.
Lesiones cerebrales traumáticas
Él
puede tener presión física en la médula oblonga causando problemas con la
función de los pares craneales, respiración básica y reflejo receptor CO2/O2. Además,
muchos de sus reflejos primarios, tales como su llanto al nacimiento, reflejo
tónico del cuello, reflejo de Moro, reflejo de prensión palmar y plantar, y
reflejo Babinski puede que sean retardados o ¨disfuncionales”. Puede haber
ocurrido daño en la protuberancia anular causando problemas críticos de
percepción básica de sentir el dolor, seguimiento visual, expresiones faciales y masticación. Con estas lesiones los médicos
pueden diagnosticarlo con lesión cerebral.
Si tiene una
lesión en el área del cerebro medio incluyendo los ganglios basales (putamen,
sustancia nigra, núcleo caudado, globus pallidus y núcleo subtalámico),
cerebelo , tálamo y/o hipotálamo, puede presentar dificultades moderadas a
severas con su metabolismo basal, convergencia visual, función del músculo del
ojo (estrabismo) gatear, escuchar y localizar sonidos así como expresar
contenido emocional del lenguaje. Los médicos pueden diagnosticarle TDAH si tiene
lesión en las áreas sensoriales de su cerebro medio.
Si tiene daño en el área límbica
implicando la amígdala, hipocampo, fornix, estría terminal, gyrus cingulado
anterior, cuerpos mamilares y/o lóbulo frontal, los médicos pueden
diagnosticarlo con trastornos del espectro autista. Esto puede causar que tenga
dificultad para hacer contacto visual, ser curioso, relacionarse con otros, hacer
la transición entre situaciones, regular emociones, trabajar con otros y
retardar la gratificación. También puede tener problema con la memoria a corto
plazo, respuestas a pelear o huir y la conducta sexual apropiada.
Característicamente puede mostrar una desconexión emocional, desintegración
sensorial, dificultad en concentración, y desorganización cortical.
Puede que los médicos lo
diagnostiquen con dislexia si la lesión ocurrió en el área cortical implicando
las trayectorias auditivas y visuales. Esta lesión le puede impedir recibir y
procesar información correctamente, llevándolo a problemas de escritura,
memorización de instrucciones, y uso del lenguaje de manera efectiva. Si falla
en lograr dominio cortical, también pueden ocurrir problemas de recuperación de
datos en la lectura de comprensión y trastornos de lenguaje, como tartamudeo.
Si sufre ataques y/o convulsiones
debido a una lesión cortical de nacimiento, los médicos lo pueden diagnosticar
con epilepsia. También pueden ser factores causales, la hipoxia crónica, pobre
absorción interna, toxicidad, alergias, insuficiencias de minerales y
vitaminas, desequilibrio hormonal y fiebre por enfermedad.
En resumen,
las lesiones cerebrales neonatales también pueden afectar de manera importante
al individuo, familia y sociedad. Si al nacimiento, un facilitador hubiera
tomado su Brain Score para
implementar terapia craneofasicial, así como profesionales hubieran iniciado
atención terapéutica a los primeros signos de un problema neurológico, el
resultado hubiera sido una mejor calidad de vida para él y su familia.23
Filosofía del tratamiento fascio-craneosacral
El
fundamento para la terapia es asistir manualmente al recién nacido aliviando
los patrones de tensión fascio-craneosacral que puedan causarle padecimientos
futuros. Para poder alcanzar este objetivo, McPartland y Skinner reportan que
se debe de volver a despertar los aspectos intuitivos e instintivos de su mente
para darse cuenta que el cuerpo en su sabiduría innata sabe mejor como curarse
a sí mismo.24 Ese concepto cambia su responsabilidad de la modalidad
de conocer científicamente, analizar y componer, al rol de simplemente
proporcionarle al cuerpo los medios para que se cure a sí mismo.16
Esta teoría también está en armonía con el pensamiento de Jealous que los
resultados de tratamiento mejoran proporcionalmente en la manera en que uno suelta
su mente racional.25
Magoun describe de manera muy
hermosa este principio general del tratamiento. “El operador no hace la
corrección real. Él únicamente sostiene el mecanismo en la posición más
favorable para que las fuerzas innatas dentro del cuerpo, tales como el jalón
de las meninges o la fluctuación del líquido cefalorraquídeo, recuperen la
normalidad”.26 Becker agrega de manera similar: “Las capacidades
inherentes del cuerpo asistirán más fácilmente al médico en la corrección de
patrones traumáticos”. 27 La filosofía de Sutherland también
concuerda al no utilizar fuerza directa en el tratamiento sin hacer ningúnintento para reparar o manipular cualquier
estructura. 28
Para distinguir la filosofía fascio-craneosacral
de otros métodos craneosacrales, el sistema craneosacral está completamente intercalado
en la poderosa red fascial de todo el cuerpo.14 Si esta red está
tensionada por traumatismo ocurrido durante el período fetal y al alumbramiento,
puede restringir las estructuras craneosacrales hasta 900 kilospor pulgada
cuadrada15, alterando dramáticamente la neurofisiología neonatal.
El
tratamiento craneosacral convencional puede empezar a abrir suavemente el
mecanismo respiratorio primario del recién nacido hasta el rango craneosacral
actualmente aceptado de ciclos de seis a diez segundos.12, 13 Pero no
es hasta que se ayuda al pequeño cuerpo a liberar las tensiones fasciales del
traumatismo ocurrido durante el período fetal y/o alumbramiento que el sistema fascio-craneosacral
se abre a ciclos más aceptables de cien segundos o más. Cuando se agrega esta
poderosa dimensión fascial a la terapia craneosacral convencional, creemos que
existe la más grande oportunidad para la salud.
El entorno clínico
El
periodo del alumbramiento puede ser el tiempo perfecto para tratamiento fascio-craneosacral
puesto que el pequeño cuerpo puede corregir rápidamente sin enfrentarse a toda una
vida de traumatismos físicos, problemas emocionales y trabajo dental. La madre
y el niño también están fácilmente accesibles en el hospital para terapia. El
recién nacido presenta una ventana de oportunidad terapéutica única porque el
tejido membranoso y cartílago, los cuales son más maleables y flexibles que el
hueso, en ese momento forman el cráneo. Dentro de un período de meses estos
tejidos se volverán más osificados y menos manejables en terapia.
Esto también es una gran oportunidad
para iniciar la corrección de la tensión fascio-craneosacral en la pelvis de la
madre y en el resto de su cuerpo para su bienestar general así como para su
salud y la de sus futuros hijos. El traumatismo de distocia, anestesia
epidural, episiotomía, cesárea y/o otros procedimientos pueden haber
restringido su sistema fascio-craneosacral y haberla predispuesto a padecimientos
posparto como dolor en la zona lumbar, migraña y depresión. Creemos que todas
las madres deben de ser revisadas para evaluar la tensión fascio-craneosacral
después del parto y en caso necesario recibir terapia correctiva.
El objetivo principal
Las futuras
madres contempladas tendrán terapia fascio-craneosacral antes de la concepción para dar a luz a un neonato más sano.
Pretendemos probar en la segunda hipótesis que la raíz de las quince
enfermedades mencionadas previamente, que parecen surgir de lesiones ocurridas
durante el periodo fetal y al alumbramiento, puede ser causada finalmente por la
falta de homeostasis estructural de la futura madre como resultado de una vida
de traumatismos físicos sin resolver.
La función de la glándula pituitaria
femenina es una clave importante en el proceso del alumbramiento. El lóbulo anterior
de la glándula pituitaria fabrica la hormona folículo estimulante (FSH), la hormona
lutenizante (LH) propiciando la ovulación y la prolactina (PRL) para la producción
de leche, así mismo, el lóbulo posterior almacena y libera oxitocina, necesaria
para la contracción. La glándula pituitaria también controla la función de la
tiroides, corteza adrenal, órganos de crecimiento, páncreas y piel.
El
traumatismo craneal puede causar tensión en el diafragma selar, la sensible
duramadre cercana a la gandula pituitaria; esto puede aplicar presión directa a
los vasos sanguíneos alrededor y las 50,000 fibras del vulnerable talloo infundíbulo y restringir la transmisión de mensajes
neurohormonales del hipotálamo a la glándula pituitaria. La terapia fascio-craneosacral
puede liberar esta presión dural para crear homeostasis hormonal y también
posiblemente iniciar la fertilización para algunas mujeres infértiles.
La
terapia también puede ayudar a mitigar cualquier tensión anormal en la pelvis
que pueda causar dolor durante el embarazo, trabajo de parto y/o alumbramiento.
Al mismo tiempo puede transmitir menos tensión al feto vulnerable para aumentar
el Brain Score neonatal y reducir la
incidencia de enfermedades pediátricas futuras. También puede disminuir las probabilidades
de tener una cesárea y episiotomía en el hospital con un parto natural.
Si tiene cualquier traumatismo
físico durante la gestación, la terapia puede ayudarle a liberar ese patrón de
tensión. Además, puede vivir un estilo de vida saludable y buscar atención
médica cuando sea necesaria en preparación para el parto. Creemos firmemente
que este método será incorporado en el protocolo global para todas las futuras
madres.
Tratamiento fascio-craneosacral neonatal
La terapia principalmente se basa en
“escuchar” claramente los patrones de tensión fascio-craneosacral sin tratar de
corregir el pequeño cuerpo mecánicamente. Usted confía que ella sabe mejor como
curarse a si misma.24 ¿Puede hacer a un lado el ego de su mente
pensante, analista, controladora, racional y científica?25 ¿Puede
también confiar en que la movilidad cerebral y tensión fascial que está
sintiendo es verdadera? ¿Puede desprenderse a sí mismo de los resultados del
tratamiento, aún cuando se esté trabajando con un ser querido? Similar a la
filosofía Tao… ¿Puede únicamente estar
en el momento presente para facilitar la curación del recién nacido? Su
mentalidad puede ser más importante en el proceso de curación que cualquier
técnica manual.
Este
método clínico agrega de manera única la dimensión fascial a la modalidad
craneosacral. Por ejemplo, si se ha completado la compresión del procedimiento
del cuarto ventrículo 12, 13,29, 30de un paciente adulto y se está siguiendo
sutilmente la flexión y extensión esfeno-basilar, escuche calladamente por cualquier
tensión fascial que jale en el occipucio. Si la cabeza y el cuello empiezan a
moverse despacio en cualquier dirección, siga ese patrón fascial hacía abajo
hasta el tronco del cuerpo. La fascia se apretará hasta un punto de quietud y
entonces el sistema fascio-craneosacral completo se liberará. Los ciclos
cerebrales y sacrales pueden abrirse ahora para valores más altos.
Un sólo terapeuta puede proveer
atención neonatal adecuada, pero puede tener limitaciones físicas distintas. Un
equipo preferido de dos facilitadores puede tratar al recién nacido más
eficazmente en un espacio tridimensional. Puesto que una terapia mal aplicada
puede poner en peligro a un recién nacido vulnerable, la técnica correcta es
absolutamente necesaria. Es de crucial importancia sostener completamente su
cabeza, cuello y cuerpo y también moverse en un flujo terapéutico sutil para no
imitar el síndrome del bebé agitado.
Después de que un facilitador del
equipo haya realizado el Brain Score,
deben decirle a los padres que durante las sesiones, el recién nacido puede exteriorizar
sus traumatismos ocurridos durante el período fetal y al nacimiento. Si la
madre ya tuvo tratamiento, puede tener un mejor entendimiento de la experiencia
de su hijo. Con un terapeuta en el cráneo/tronco superior y el otro en el
sacro/tronco inferior o ambos muslos, cada uno está “escuchando” la tensión fascio-craneosacral . Juntos ellos
pueden sentir el jalón o torsión en su tronco o parte central del cuerpo. 24 Mientras los facilitadores sostienen
cuidadosamente al niño, puede éste levantarse de la mesa, torcerse y voltearse
y hasta revertirse a la posición hacía arriba. La terapia fascio-craneosacral puede
facilitar más fácilmente la liberación
tridimensional en un pequeño cuerpo que en la edad adulta ypuede llegar a ser un evento de todo el cuerpo.4,
16, 24, 25, 28, y 31
El
recién nacido aparenta estar mitigando sus traumatismos previos de gestación,
trabajo de parto y alumbramiento a través de un proceso relajante fascio-craneosacral.
Los profesionales de parto han reportado que este tratamiento parece reproducir
el traumatismo del parto, pero en una secuencia en reversa desde la
presentación de vuelta a la labor de parto. Esta observación es consistente con
la filosofía de que la fascia recuerda todos sus traumatismos pasados.14
Al
alcanzar un punto de quietud en su sistema fascio-craneosacral, los tejidos
blandos pueden liberarse. Sus huesos craneales ahora pueden cambiarse a una
posición más simétrica y su cerebro y sacro pueden abrirse para ciclos más
largos, ambos reflejando un mejor flujo del líquido cefalorraquídeo. Por favor
deje que su madre lo cargue durante cinco minutos antes de repetir este
procedimiento para que establezca homeostasis neurofísica.
Al
completar su segunda sesión de tratamiento, su sistema fascio-craneosacral puede
estar totalmente relajado con sus extremidades flojas. Muchos neonatos pueden
tener una cabeza simétrica y ciclos cerebrales/sacrales de más de 100 segundos.
Después de que el recién nacido haya descansado por cinco minutos en los brazos
de su madre para dejar que se reajuste su sistema nervioso central, un facilitador
puede volver a medir su Brain Score y
compararlo con el puntaje inicial para evaluar la eficacia de la terapia.
Un
Brain Score perfecto no indica necesariamente
que la terapia ha sido completada; todavía puede existir algo de tensión fascial
profunda en el cuerpo, la cual puede eventualmente causar algún(os)
padecimiento(s). Consideramos que el ciclo cerebral y sacral de cien minutos
como un punto base de partida para la salud pediátrica. El objetivo terapéutico
de terminación no es alcanzar un
ciclo numérico, sino que el facilitador sostenga la red fascio-craneosacral del
neonato al inicio de una sesión y que no sienta tensión en ningún lugar del
cuerpo. Entonces los valores que presenten el ciclo craneal y sacral serán
normales para ese niño. Puesto que los niños experimentan los traumatismos
habituales del crecer, también animamos a los facilitadores médicos a dar un
seguimiento con revaluación y terapia también en todas las sesiones.
Si
no se ha obtenido un puntaje perfecto, los facilitadores pueden tranquilizar a
sus padres y tratar al recién nacido por un tiempo oportuno hasta que su
puntaje final se encuentre en el rango de 6-8, dependiendo del valor de puntos
invariable del cordón umbilical. Si no ha respondido positivamente a la terapia
fascio-craneosacral en esta primera hora de vida, los facilitadores deben
notificar al médico que lo atiende.
En
la terapia fascio-craneosacral el objetivo terapéutico maternal es que el bebé
esté completamente feliz y contento. El objetivo neurofisiológico es que las
estructuras craneales, del tubo dural y sacrales estén movilizándose despacio,
libremente y en sincronía, mientras reposan quedamente en una red fascial
completamente desatada.16 A este punto, creemos que el sistema
nervioso central puede funcionar óptimamente para dar al niño la mejor
oportunidad de crecer y desarrollarse de manera óptima en la vida.
Resumen
Se
indica claramente la investigación para evaluar la eficacia del Brain Score y la terapia fascio-craneosacral
para recién nacidos. Si el Brain Score
prueba ser una herramienta confiable que indica consistentemente la terapia
craneosacral eficaz para madre e hijo, creemos que este método mejorará
significativamente la salud neonatal y maternal para las generaciones que
vienen.
Referencias
Gillespie, B. Healing Your
Child. Philadelphia: Productions for Children’s Healing, 1999.
The Sutherland Cranial Teaching
Foundation. As the Twig is Bent. Teaching
unit of the Cranial Academy, Fifth Printing, 1983.
Sutherland, W. The Cranial
Bowl. Mankato, Minn: Free Press Company, 1939.
Still, A. The Philosophy and
Mechanical Principles of Osteopathy. Kansas
City: Hudson-Kimberly Publishing Company, 1902, página 39.
Sutherland, W. Contributions
of Thought. Kirkland, Mo.: The Sutherland Cranial Teaching Foundation,
1967.
Sutherland, A. With Thinking
Fingers. Kirksville, Mo: Journal Printing Company, 1962.
Arbuckle, B. The cranial aspect
of emergencies of the newborn. Journal
of American Osteopathic Association 1948; 47(9): 507-510.
Arbuckle, B. Effects of uterine
forces upon the fetus. Journal of
American Osteopathic Association 1954; 53(5): 499-508.
Frymann, V. Relation of
disturbances of craniosacral mechanisms to symptomatology of the newborn:
Study of 1,250 infants. Journal of American Osteopathic Association 1966; 65: 1059-1075.
Woods, R. Structural
normalization in infants and children with particular reference to
disturbances of the central nervous system. Journal of American Osteopathic Association 1973; 72: 903-8.
Frymann, V. Learning
difficulties of children viewed in the light of the osteopathic concept. Journal of the American
Osteopathic Association 1976; 76: 734-738.
Magoun, H. Osteopathy in the
Cranial Field. 3rd Edition. Kirksville, Mo: Journal
Printing Company, 1976.
Upledger, J., Vredevoogd, J. Craniosacral
Therapy. Chicago: Eastland Press, 1983.
Barnes, J. Myofascial
Release: The Search for Excellence. Paoli, Pa: Rehabilatation Services
T/A Myofascial Release Treatment Centers and MFR Seminars, 1990.
Katake, K. The strength for
tension and bursting of human fascia. Journal of Kyoto Professional Medical University 1961; 69: 484-488.
Gillespie, B. Brain Therapy
for Children and Adults. Philadelphia: Productions for Children’s
Healing, 2000.
McPartland, J., Skinner, E. The
biodynamical model of osteopathy in the cranial field. Explore 2005; 1: 21-32.
Jealous, J. Emergence of
Originality Second Edition. Farmington, Maine: Biodynamic/Sargent
Publishing, 2001.
Magoun, H. The temporal bone:
troublemaker in the head. Journal of
the American Osteopathic Association 1974; 73: 825-835.
Becker, R. Craniosacral trauma
in the adult. Osteopathic Annals May 1976, 213-225.
Sutherland, W., Wales, A. Teachings
in the Science of Osteopathy. Portland,
Ore.: Rudra Press, 1990.
Sergueff, N, Nelson, K, Glonek,
T. Changes in the Traube-Hering-Meyer wave following cranial manipulation.
American
Academy Osteopathic Journal 2001; 11:17.
Nelson,K, Sergueef, N, Glonek,
T. The effect of an alternate medical procedure upon low-frequency
oscillation in cutaneous blood flow velocity. Manipulative Physical Therapy. 2006: 29:626-636.
Peirsman, E., Peirsman, N. Craniosacral
Therapy for Babies and Small Children. Berkeley,
Ca.: North Atlantic Books, 2006.
The Family Hope Center
Toll-Free
1 (800) 888-9370 2490 Boulevard of the Generals, Suite 250, Norristown, PA 19403
local: (610) 397-1737 fax (610) 397-1880